Hoy amigos voy a hacer de trovador, os voy a contar una historia que me contó un amigo,del que no voy a desvelar su identidad.
Aunque me lo contase un amigo la voy a relatar en primera persona masculino singular(como diría Rosendo). Empiezo diciendo, que buenas estan las mujeres, que buenas estan todas las mujeres menos la mia (recordad que son las palabras de un amigo mio). Que buenas estan las mujeres de mis amigos.
Pienso en ellas continuamente de dia, de noche, despierto, durmiendo, en la cama y en el trabajo, cuando estoy fornicando con alguna mujer, me he pasado a todas por la piedra...., a todas. Porque todas tienen su morbo, altas o bajas, delgadas o menos delgadas, rubias o morenas, las embarazadas mas, solo pensar que las han echado el grumo dentro me pone becerrisimo. Y creo que a todas les gustaba, porque repetían. No se si contárselo a mis amigos por si me dan una galleta o los pierdo o las dos cosas.
Yo le recomendé que no dijese nada y siguiese disfrutando de las mujeres de sus amigos, aunque fuese en sueños. Pero joder, será cabron tan bien se esta tirando a mi mujer¡¡¡.
Yo le recomendé que no dijese nada y siguiese disfrutando de las mujeres de sus amigos, aunque fuese en sueños. Pero joder, será cabron tan bien se esta tirando a mi mujer¡¡¡.
No se si es un buen consejo ¿vosotos que opinais?¿os ha pasado esto alguna vez?
Ahora que lo pienso este tio está muy cerca de mí, ¿o soy yo realmente? Asi que ya sabeis soy peligroso, no dejeis a vuestras mujeres solas cerca de mi.
Sin mas, me despido diciendo,que buenas estan las mujeres de mis amigos.






