Partamos de una segunda hipótesis: alguna vez hemos fantaseado con esa persona.
Ahora bien, bajo estas hipótesis, cada uno tomamos un camino diferente de actuación, unos utilizan esas fantasías en sus momentos más íntimos, otros son capaces de demostrar ese “aprecio” de alguna forma, otros no lo hacen por miedo a perder la amistad, y otros son capaces de tirar la caña por si acaso, incluso llegan a tener suerte y sus sueños se cumplen.
Tengo una amiga (en realidad tengo varias amigas no solo una ;)) a la que comentarla que es una chica que me atrae, o simplemente hacerla notar lo sexy que va un día vestida, la provoca cierto rechazo especialmente si está delante de más gente, sin embargo, sé que la gusta. Por otro lado, tengo otra amiga que es todo lo contrario, basta que la eche una miradita para que se tire a degüello (no penséis mal, hablamos de comportamientos sin contacto). Lo que demuestra lo complejas, y a la vez enigmáticas, que son las mujeres.
Con el paso de los años, he llegado a una conclusión clara: cuanto más trato con ellas, cuanto más intento conocerlas, prever comportamientos, más me equivoco y menos las conozco. Es cierto, no os riais chicas, eso no implica nada negativo, solo que a veces vosotras mismas os sorprendéis por lo que hacéis o decís, y bajo las mismos factores o causas, podéis actuar un día de una forma y otra de otra. Los tíos somos más simples, mas sota, caballo y rey, mas predecibles y quizás menos misteriosos.
Bueno, que me voy por los cerros de Úbeda (Jaen), a lo que iba, me gustaría saber si vosotr@s también tenéis fantasías con amig@s, y hasta donde llegáis, si las ocultáis, si las dejéis entrever o las comentáis a los 4 vientos.





