Un día de lluvia, de esos que parece que nada ofrecen, vas a trabajar, trabajas, vuelves de trabajar y toda la tarde y noche metido en casa. Un día gris de los que quieres que pasen, de los que crees que no aportan nada a nadie. Pues te equivocas. Hay gente que disfruta con esas gotas de agua, haciendo lo que mas les gusta, y posiblemente teniendo muy poquito, y cuando digo poquito, me refiero a temas económicos, porque alegría no les falta.
Deberían existir empresas que se dedicaran a hacer sentir a la gente lo afortunada que es, por tener lo que tienen, y que fuera consciente hora a hora de todas esas cosas que damos por hecho y que tan poco apreciamos: un sitio caliente donde dormir, unos amigos que te aprecian, una familia que te quiere, una mujer que te ama, un plato que comer...Os imaginais una empresa, con nombre Carpe diem que propusiera un tour por Etiopía, suburbios de la India o favelas de Rio, en la que tuvieras que convivir con lo mínimo?. Os imaginais en la posición de Michael Douglas en The Game, donde el regalo de cumpleaños que recibe es perderlo todo, para darse cuenta de las cosas importantes que tiene, y no del puto dinero?