Todos tenemos un talento especial para algo
Os voy a contar una historia, resulta que hace unos meses conocí a una persona de lo mas peculiar, en un curso de fotografía, hombre de unos 60 años, espigado con aire de científico loco, atrevido, despistado, cercano y muy amable, aunque la línea que divide la amabilidad y la pesadez es a veces muy fina, tan fina que alguna vez fotografiando en grupo la ha superado.
Este amigo se ha venido a fotografiar en varias ocasiones al grupo al que pertenezco, esos frikis que hacen fotos por las noches con luces de colores, y mas de una vez la ha montado, por despiste, por ignorancia o por ir a su bola, sin embargo siempre nos ha caido simpático.
El caso es que a simple vista no le he encontrado nunca una virtud especial, algo que le haga ser diferente, es mas siempre le he visto como un abuelo entrañable pero que no tenía ni idea a que podía haberse dedicado laboralmente hablando. Pues hete aquí que Javier, que es así como se llama, un día hablando con los colegas sobre la inexistencia de un equipo que suele utilizarse para "afotar" (portafiltros especial) decide aventurarse a llenar ese vacío, patentando uno. Meses de trabajo, de colaboraciones, de fracasos y de inyectar pasta por todos los lados... imaginaros una persona con esa edad emprender una tarea así. Pues meses despues lo ha conseguido, la marca mas importante de filtros del mundo le ha comprado la idea. Y seguro que para él lo mas importante de todo no será la pasta que se saque, si no el haberse demostrado asimismo que tenía razón cuando el fracaso sobrevolaba su espalda.
Todos tenemos un talento, algo que nos hace distintos, únicos para cualquier ojo, sin embargo lo dificil es saber cual es, y sobre todo tener fé, seguridad y persistencia para tirarte a la piscina sin saber si hay agua, y apostar por ello. Esta historia me ha servido para no menospreciar a nadie a simple vista por su aparente ineptitud. Javier y oléee