Pasa para el fondo y ponte cómod@, hay gente muy maja y bebida fresquita. Estás en mi bitácora donde todo se relativiza, un poquito de ciencia, una pizca de humor, algo de actualidad y bastante sexo, como no.
jueves, 31 de diciembre de 2009
miércoles, 30 de diciembre de 2009
lunes, 28 de diciembre de 2009
La falta de pasión es una enfermedad que se cura con imaginación.
Un sábado cualquiera de una semana de invierno, de mucho frío fuera, y excesivo calor dentro, nos encontrábamos ocupando enteramente nuestra cama desnudos, entrelazados, con nuestros ojos fijos en el otro, extasiados, sudorosos, casi temblando por lo que habíamos vivido horas antes.
El día de antes le había propuesto un juego, debíamos hacer como si no nos conociéramos, planear una cita, quedar en un restaurante, entablar una conversación de la típica pareja de desconocidos en una cita a ciegas, y ver que pasaba.Estuvimos toda la tarde del sábado preparándonos, a medida que nos arreglábamos cada uno por un lado sin vernos, sin saber que hacía el otro, la excitación nos iba embargando, imaginando como sería el momento de vernos, como iría vestido el otro, que sentiriamos, donde acabaría todo…etc. Cada uno salió en su coche hacia el restaurante, y durante el trayecto me sentí extraño, nervioso por la situación tan desconocida para mi, pero a la vez inundado de morbo.
Llegué antes que ella, me tomé algo en la barra del bar esperándola, el tiempo pasaba y ella no llegaba, pensé que habría tenido algún problema, pero cuando la ví entrar supe que era una treta para hacerme sufrir un poco, su cara iluminada, blanquecina brillaba como un ángel, cuando continué mi recorrido por su cuerpo, me subió un escalofrío por las piernas, llevaba la misma ropa que en nuestra primera cita, hace hoy 20 años, un vestido ajustado, como segunda piel, negro azabache, con unos tirantes que bajaban hasta sus pechos que parecían querer salir de allí, su cintura de avispilla marcada por un cinturón blanco y esas preciosas piernas que verlas mover llamaban la atención entre la gente que había a nuestro alrededor. Fueron unos segundos eternos, donde el tiempo se paró como en esas escenas de matrix donde ves la acción desde diferentes posiciones, solo estábamos ella y yo, clavando nuestras miradas sobre el otro, pero teníamos que continuar con nuestro juego, así que nos saludamos, dos besos en las mejillas y presentación al canto.
Todo era mas fácil de lo que suponíamos, empezamos a hablar de lo nerviosos que estábamos, de nuestras profesiones, del tiempo…, esas cosas de las que hablas en los ascensores con tus vecinos, o con antiguos compañeros de colegio. Y nos dispusimos a cenar, el qué fue lo de menos, porque apenas prestábamos atención de lo que no fuera el otro, nuestras miradas quemaban, nuestros pies se rozaban por debajo de la mesa, y la conversación empezó a subir de tono, hasta que un momento dado me dijo que ella era muy atrevida y la propuse un reto “Deberás usar algo aquí delante de todo el mundo, pero sin que nadie se dé cuenta hasta que yo te diga”. Os podéis imaginar la situación, una sala llena de gente, con mesas a escasos 2 metros nuestro, y allí estaba sacando de mi bolsillo un pequeño vibrador con forma de pintalabios que había comprado ese mismo día para la ocasión.

Ella lo cogió marcó sus labios, creí que no sabría que era, pero poco a poco fue bajando su mano a su entrepierna, al encenderlo y posarlo sobre su clítoris, emitió un pequeño gemidito apenas apreciable para mí. Ella mantenía una de sus manos moviéndolo suavemente, dándose placer bajo el mantel que la cubría parcialmente, yo simplemente disfrutaba de la vista, viendo sus pechos hincharse ligeramente, marcar sus pezones bajo el vestido, su cara de excitación o como se mordía los labios ligeramente. Miré a mi alrededor nadie observaba, lo estaba haciendo muy bien y me pareció suficiente.
Ni siquiera habíamos llegado al postre, ella llamó al camarero y le pidió la cuenta, a continuación sacó un papel y un boli y escribió algo, me dijo “léelo dentro de 5 minutos” y se fue dándome un pequeño beso en la mejilla.
Fueron los 5 minutos mas largos de mi vida, movía el papel de un lado para otro, sin darle la vuelta, quería saber que me había escrito de forma tan misteriosa, pero no podía traicionarla, asi que esperé.
Cinco minutos¡¡¡¡¡, le doy la vuelta y leo:
“Quiero que me hagas tuya, que me hagas sentirme solo por esta vez, como tu puta”
El empalme fue instantaneo y tardé en llegar al parking menos que Falete en comerse un kilo de pasteles. Abrí la puerta de casa, sobreexcitado, subí a nuestra habitación y alli estaba ella solo con sus taconazos puestos, inmóvil, desnuda de cuerpo y mente, abierta de piernas, con cara de deseo, con cara de puta. El resto os lo podeis imaginar.
Llegué antes que ella, me tomé algo en la barra del bar esperándola, el tiempo pasaba y ella no llegaba, pensé que habría tenido algún problema, pero cuando la ví entrar supe que era una treta para hacerme sufrir un poco, su cara iluminada, blanquecina brillaba como un ángel, cuando continué mi recorrido por su cuerpo, me subió un escalofrío por las piernas, llevaba la misma ropa que en nuestra primera cita, hace hoy 20 años, un vestido ajustado, como segunda piel, negro azabache, con unos tirantes que bajaban hasta sus pechos que parecían querer salir de allí, su cintura de avispilla marcada por un cinturón blanco y esas preciosas piernas que verlas mover llamaban la atención entre la gente que había a nuestro alrededor. Fueron unos segundos eternos, donde el tiempo se paró como en esas escenas de matrix donde ves la acción desde diferentes posiciones, solo estábamos ella y yo, clavando nuestras miradas sobre el otro, pero teníamos que continuar con nuestro juego, así que nos saludamos, dos besos en las mejillas y presentación al canto.
Todo era mas fácil de lo que suponíamos, empezamos a hablar de lo nerviosos que estábamos, de nuestras profesiones, del tiempo…, esas cosas de las que hablas en los ascensores con tus vecinos, o con antiguos compañeros de colegio. Y nos dispusimos a cenar, el qué fue lo de menos, porque apenas prestábamos atención de lo que no fuera el otro, nuestras miradas quemaban, nuestros pies se rozaban por debajo de la mesa, y la conversación empezó a subir de tono, hasta que un momento dado me dijo que ella era muy atrevida y la propuse un reto “Deberás usar algo aquí delante de todo el mundo, pero sin que nadie se dé cuenta hasta que yo te diga”. Os podéis imaginar la situación, una sala llena de gente, con mesas a escasos 2 metros nuestro, y allí estaba sacando de mi bolsillo un pequeño vibrador con forma de pintalabios que había comprado ese mismo día para la ocasión.

Ella lo cogió marcó sus labios, creí que no sabría que era, pero poco a poco fue bajando su mano a su entrepierna, al encenderlo y posarlo sobre su clítoris, emitió un pequeño gemidito apenas apreciable para mí. Ella mantenía una de sus manos moviéndolo suavemente, dándose placer bajo el mantel que la cubría parcialmente, yo simplemente disfrutaba de la vista, viendo sus pechos hincharse ligeramente, marcar sus pezones bajo el vestido, su cara de excitación o como se mordía los labios ligeramente. Miré a mi alrededor nadie observaba, lo estaba haciendo muy bien y me pareció suficiente.
Ni siquiera habíamos llegado al postre, ella llamó al camarero y le pidió la cuenta, a continuación sacó un papel y un boli y escribió algo, me dijo “léelo dentro de 5 minutos” y se fue dándome un pequeño beso en la mejilla.
Fueron los 5 minutos mas largos de mi vida, movía el papel de un lado para otro, sin darle la vuelta, quería saber que me había escrito de forma tan misteriosa, pero no podía traicionarla, asi que esperé. Cinco minutos¡¡¡¡¡, le doy la vuelta y leo:
“Quiero que me hagas tuya, que me hagas sentirme solo por esta vez, como tu puta”
El empalme fue instantaneo y tardé en llegar al parking menos que Falete en comerse un kilo de pasteles. Abrí la puerta de casa, sobreexcitado, subí a nuestra habitación y alli estaba ella solo con sus taconazos puestos, inmóvil, desnuda de cuerpo y mente, abierta de piernas, con cara de deseo, con cara de puta. El resto os lo podeis imaginar.
Ikea
- IKEA es un conglomerado de diferentes empresas especializadas en diversos aspectos (diseño, fabricación, márketing, tiendas, etc). Todas están controladas por Stichting Ingka Foundation que es una organización sin ánimo de lucro basada en los Países Bajos por lo que no paga impuestos. En el año 2004 tuvo un beneficio de 1.400 millones de euros. La familia Kamprad no puede sacar dinero de ahí al ser sin ánimo de lucro, por lo que a través de varias sociedades se reparten parte de los beneficios.
- Esta fundación financia investigaciones y desarrollos en arquitectura y diseño de interiores. Tiene una cantidad estimada de 36.000 millones de dólares; siendo la mayor organización sin ánimo de lucro del mundo; superando a la Fundación de Bill Gates y su esposa Melinda (33.000 millones de dólares).
- En 1990 IKEA invitó a un ecologista para formar parte de su junta de dirección. Con sus consejos IKEA ha eliminado de sus productos multitud de elementos peligrosos, ha mejorado sus instalaciones, rediseñado sus productos para transportar más en menos espacio, etc.
- En Agosto 2008 IKEA anunció que creaba IKEA GreenTech, un fondo de capital riesgo con 50 millones de euros para apostar por 10 empresas que trabajen en materiales ligeros, energías limpias y ahorro de energía entre otros sectores. Se espera que IKEA venda tecnologías limpias en un plazo de 2 a 3 años.
- El fundador de IKEA se unió cuando era una adolescente (años 40) a un periódico pro-nazi. Esto produjo incidentes cuando IKEA abrió su primera tienda en Israel. Ingvar Kamprad escribió una carta a todos sus empleados en 1994 para asegurar que esa decisión fue uno de sus mayores errores en su vida.
- El 70% del presupuesto de marketing de IKEA se dedica a los catálogos que todos recibimos en nuestras casas. Se imprimen más catálogos de IKEA que Biblias.
- Cada categoría de productos usa nombres del mismo tipo. Por ejemplo, todas las camas tienen nombre de lugares noruegos. Las librerías de profesiones. Las mesas y sillas tienen nombre de hombres. Los materiales y cortinas tienen nombre de mujer. Los accesorios para niños tienen nombres de animales. Y así con todo. La razón es que Ingvar Kamprad es disléxico y con estos nombres le resultaba más fácil controlar todo el inventario.
- IKEA vende y alquila casas ya amuebladas en varios países de Europa: Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca y Reino Unido. Su marca es Boklok.
- Y la de regalo… Ingvar Kamprad empezó IKEA cuando tenía solo 17 años. Ahora es la persona más rica de Europa y la quinta del mundo (22.000 millones de dólares). En 1976 escribió la ideología de IKEA en un manifesto llamado “A Testament of a Furniture Dealer“.
Visto aqui
Visto aqui
domingo, 27 de diciembre de 2009
Formas de quitarse un zapato
Ante semejante título del post, ¿que se puede añadir?
1)Con un tren
2)Con Bush
3)En una pasarela, pero consiguió no quitarselos.
1)Con un tren
2)Con Bush
3)En una pasarela, pero consiguió no quitarselos.
sábado, 26 de diciembre de 2009
La constancia del emprendedor
Escuchaba hace unas semanas en el programa de Julia Otero de Onda Cero (patatero), una historia que me impactó. Hablaban sobre las cualidades que debe tener un emprendedor para llevar adelante un negocio, y decían que ante todo tener motivación, porque el motivo (idea de negocio) al final se desvanece, y como ejemplo se relataba la historia de una familia de agricultores catalanes; observando el negocio que empezaba a florecer allá por los años 30 en la talla de piedras preciosas, esta familia construyó una nave y poco a poco formando al personal y con mucha visión de empresa, la iniciativa salió adelante, pero hete aquí que entraron en escena países del centro y Norte de Europa (Bélgica, Holanda..) y la familia Lloreda decidió cambiar su rumbo, pero conservando la misma gente, la misma nave, y su principal cualidad: el trabajo con precisión, así que se metieron a fabricar chips electrónicos. Vuelve a ocurrir lo mismo, una gran competencia de los países asiáticos, impide seguir adelante. Como habían aprendido a trabajar con finura y detalle en la fundición de metales, deciden volver a cambiar de idea de negocio, ahora a la orfebrería, en la misma nave con la misma gente y el mismo empresario.
El caso es que tras unos años, deciden volver a cambiar, y si algo habían aprendido en todos estos años era a trabajar en entornos muy limpios (diamantes, chips, oro) e incluso internamente habían desarrollado un producto de limpieza de sus encimeras y mesas de trabajo. Pues este producto es el KH7, lider en la actualidad en su sector.
Os dejo la parte del programa que me parece muy interesante, y que nos enseña a que la constancia, que no la cabezonería, es el arma mas valiosa que tenemos a la hora de conseguir algo.
viernes, 25 de diciembre de 2009
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